LABROE (Lima, Perú).- Todos hemos escuchado alguna vez hablar sobre la hepatitis, una enfermedad relativamente común en la población. Pero ¿en realidad sabemos qué es, cuántos tipos de hepatitis existen y cómo se transmiten? Podemos comenzar diciendo que la hepatitis es una condición en la cual el hígado presenta un cuadro inflamatorio (etimológicamente viene del griego hepat: hígado, e itis: inflamación). Esta condición puede ser causada por diversos factores como por ejemplo infecciones (por virus o bacterias), enfermedades inmunes (anticuerpos que atacan al propio hígado) o factores tóxicos (alcohol, venenos, fármacos). Entonces, cualquier estado de inflamación del hígado, sin importar la causa que lo origina, va a ser llamado de hepatitis. Sin embargo, comúnmente escuchamos términos como hepatitis A o hepatitis B. Esto es porque los virus son los causantes de la mayoría de cuadros de hepatitis, y estos pueden ser divididos en Virus de la Hepatitis A, B, C, D y E. De acuerdo al tipo de virus que infecta un individuo vamos a tener la respectiva hepatitis con el mismo nombre.
La hepatitis A es entonces una enfermedad infecciosa causada por el virus de la hepatitis A (VHA), virus que pertenece a la familia de los Picornaviridae, y al género Hepatovirus. La hepatitis A puede ser transmitida por la comida y el agua manipulados por una persona infectada, como por ejemplo:
- Comer alimentos preparados por alguna persona infectada por VHA, quien no se haya lavado las manos después de defecar.
- Tener sexo oral/anal con alguien infectado por VHA.
- Beber agua contaminada con VHA (en zonas con condiciones sanitarias malas).
- Por ingerir excrementos u orina infectada (incluso sólo partículas).
La persona infectada con hepatitis A puede sentirse como si tuviera gripe o bien puede no tener ningún síntoma. Los síntomas de la infección por virus de la hepatitis A suelen ser de aparición brusca y consisten en dolor en hipocondrio derecho, ictericia (piel y ojos amarillos) y orinas oscuras. Otros síntomas comunes incluyen:
- Náuseas
- Vómitos
- Fiebre
- Pérdida del apetito y anorexia
- Fatiga
- Prurito generalizado.
- Excremento de color claro y albinas
- Dolor abdominal, especialmente en la región del epigastrio
El diagnóstico se realiza a través de una adecuada historia clínica y con exámenes secundarios serológicos, por medio de la detección en sangre de anticuerpos anti-VHA.
No existe un tratamiento específico para la hepatitis A, pero se recomienda al paciente estar en reposo durante la fase aguda de la enfermedad, cuando los síntomas son más graves. Además, las personas con hepatitis aguda deben evitar el consumo de alcohol y cualquier sustancia que sea tóxica para el hígado.
Con respecto a la prevención de la hepatitis A, está claro que hábitos de limpieza de las manos y la ingesta de alimentos y agua en lugares confiables, donde se sepa la procedencia del producto, son de gran ayuda para prevenir esta enfermedad. Una otra forma más segura de prevenir la hepatitis A es la aplicación de vacunas.
El Laboratorio Clínico Roe dispone de dos tipos de análisis diagnósticos de la hepatitis A a través de la detección de las inmunoglobulinas G y M. También se encuentran disponibles las vacunas para prevenir la hepatitis A en niños y en adultos. Para mayor información respecto a estos análisis puede hacer click en los siguientes enlaces:
- Hepatitis A, anticuerpos IgG
- Hepatitis A, anticuerpos IgM
- Vacuna Hepatitis A, niños 1era
- Vacuna Hepatitis A, niños 2da
- Vacuna Hepatitis A, adultos 1era
- Vacuna Hepatitis A, adultos 2da
Referencia:
- MedlinePlus: Hepatitis A.

